Si se pudiera saltar enfundado en un saco de
dormir, se diría que Rodrigo Alonso saltó
a la fama del diseño con su
Selk’bag, un saco
de dormir en
forma de persona.

Müsuc es un laboratorio en donde se crean objetos que enamoran a primera vista, que “gritan” felicidad, que son una muestra de la rabiosa contemporaneidad chilena.
Si se pudiera saltar enfundado en un saco de dormir, se diría que Rodrigo Alonso Schramm , creador de Müsuc, saltó a la fama del diseño enfundado en Selk’bag, su particular idea de un saco de dormir en forma de persona: un “objeto de descanso”, como él lo llama.
“Considerando que casi un 30% de nuestro tiempo diario lo ocupamos durmiendo, porcentaje que aumenta a mayor cansancio y a menos horas de luz del día, un buen dormir es el factor fundamental para la recuperación de la energía consumida durante el día.
Una cómoda posición, la temperatura adecuada y movilidad menos restringida son pilares para un buen descanso”. Estas palabras de Alonso Schramm son la sencilla explicación al producto de su ingenio, con el que provee de un cómodo sueño a los campistas, usuarios de los clásicos sacos de dormir, que hasta ahora limitaban su movilidad.
“Un saco de dormir debiera ser tan amable y amistoso como lo es una cama”, explica el diseñador. Por eso, Selk’bag permite a quien lo “lleva puesto” levantarse, caminar, sentarse y hasta agarrar objetos. Es por eso que este proyecto resultó ganador del Premio Chile Diseño 2007 en la categoría de Productos de Consumo.

Rodrigo Alonso es un diseñador gráfico chileno que trabajó varios años en publicidad y diseño, desarrollando soluciones para importantes marcas. Su inclinación hacia lo industrial lo llevó a incursionar en la creación de objetos en donde la funcionalidad, estética, gráfica, contemporaneidad y virtuosismo visual están siempre presentes.

Por su originalidad e innovación, quizá el grito que llega con más fuerza sea el de Vitrac (vitraux+acrílico). Esta colección de mesas pretende exaltar la belleza del acrílico.
Las piezas son realizadas mediante una técnica novedosa cuyo proceso creado Rodrigo Alonso para Induacril, de manera que el resultado final se asemeje mucho a un vitral. Las piezas surgen a partir de una gráfica cortada en láser en una plancha insertada al momento de la producción que encapsula burbujas y mezcla colores independientes, vaciados por separado.
Esto produce un factor de belleza completamente aleatorio: el error forzado. Cambios de tonalidad, de color, de espesor e incluso de aparición de burbujas de aire en la producción son aquí el elemento que diferencia completamente una plancha de otra y hacen que cada pieza parezca sacada de un crisol.

Rodrigo Alonso

En sus obras, la
funcionalidad es
primordial, pero no el
factor exclusivo. También
participan la belleza
y la reutilización de
materiales. “Cada objeto
se caracteriza por ‘gritar’
entre los demás y generar
siempre un comentario
feliz, no pasando nunca
desapercibido”.
Actualmente, Alonso
desarrolla proyectos de
ropa, zapatos, mobiliario,
basureros, lámparas,
bolsos, instalaciones
conceptuales, proyectos
particulares, tiendas,
diseños exclusivos para
marcas.
Todo ello combinando su
participación en bienales
y festivales internacionales
de diseño con la docencia
en dos importantes
universidades chilenas:
Universidad del Desarrollo
y Universidad Diego
Portales, además del
esfuerzo de gestión que
implica el hecho de que
su trabajo sea publicado,
expuesto o vendido en
países como Alemania,
Inglaterra, Italia, China,
Japón, Israel, Holanda,
Nueva Zelanda, Australia,
Estados Unidos y Francia,
entre otras innumerables
actividades.

www.musuchouse.com

La serie de objetos que Rodrigo Alonso
bautizó como N+ew (No More Electronic
Waste), están fabricados con desecho
electrónico triturado, mezclado
con resina epóxica y aluminio fundido.
Está hecha a mano y es personalizable.
N+ew es una banca-escultura-instalación
y N+ew light es una lámpara confeccionada
con la mezcla de ese desecho
añadido a un plástico de baja densidad,
dándole su característica forma cónica
mediante rotomoldeo, dentro de una
matriz de hierro también reciclada y
dentro de su base, que es de fundición
de aluminio reciclado de latas de refresco
y cerveza, entre otras. Este proyecto lo
llevó a cabo gracias al apoyo de Recycla.

Entre otros objetos que exploran otros ámbitos, se destacan piezas como Rubbed trust o Dulceguevara.
Rubbed trust es una joya preservativa para parejas.
En acero inoxidable y plástico, este anillo para el pulgar simula
un condón roto.
Para Rodrigo es símbolo de riesgo, que se convierte en confianza y fidelidad cuando se comparte con una sola pareja.Sugiere un anillo de compromiso o de matrimonio.
Dulceguevara “es una joya-collar-dulce para disfrutar del dulce sabor de haber ‘esculpido’ o ‘descubierto’ la joya”, explica Alonso, porque es necesario comerse el caramelo que recubre la joya en forma de paleta para encontrar el secreto.
Implica un proceso muy sensual cuando se realiza frente a quien lo regala.

Por su semejanza a un clamor, más que a un grito,
de divertida estética de cómic, no podemos
dejar de mencionar a Tawu te y a Tawu san.
Tawu san es capaz de arrancarte una sonrisa
en la mañana después de un mal sueño.
Es una serie de multicolores tazas de café fabricadas en policarbonato inyectado, sobre platos de cuatro
patas, como personajes indestructibles que invaden
la mesa del desayuno.
Tawu te, con el subtítulo: “they are watching us” (nos están mirando) resulta algo así como la versión elegante y sofisticada de Tawu san.
Tawu te son tazas para té realizadas en cerámica, también con plato de cuatro patas, esmaltado, metalizado y hecho a mano.

Jarrones hechos en cerámica, esmaltados en blanco o café metalizado, con frontal curvo esmaltado en oro o plata.
Mezcla de una ancestral imagen latinoamericana con la matemática abstracción de una pieza de motor.
Hechos a mano.